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Primer día de playa

Por Rocio Ponce - Jueves 28 de Abril 2016

Primer día de playa

8 motivos por los que el primer día de playa es como un primer beso

¿Y si te explicamos lo que supone para tu cuerpo y tu mente la experiencia del primer día de playa del año comparándolo con lo que se siente en el primer beso?

1. Nervios y emoción.

Chicos besandose

2. Frío y calor. Vellos de punta.

Vellos de punta

3. Comienzan a actuar todos los sentidos. Su olor te embriaga, su tacto te transporta, su mirada y lo que tus ojos ven te seduce, su sabor es indescriptible y su sonido es adictivo.

Besos y playa

El primer beso tiene efectos confirmados por los científicos y que podemos sentir de manera similar en nuestro primer día de playa. En cuanto sus labios te rozan -como cuando los dedos de tus pies se hunden en la arena- se ponen a funcionar algunos de los neurotransmisores básicos:

4. La dopamina, que nos hace sentir placer y bienestar. ¿Quién no disfruta de un atardecer en la playa? ¿Quién no sueña con escapar a su playa preferida para desconectar y sentirse en conexión con la mejor versión de sí mismo?

Dopamina

5. La serotonina, con la que sentimos excitación y optimismo, y reduce los niveles decortisol, la hormona del estrés. La playa nos hace felices y sobre eso no cabe la menor duda. Y nos relaja como ningún otro lugar. El verano es la época más feliz del año (o al menos eso pensamos en Deplayeo), necesitamos menos ropa, nos tostamos al sol y nos baña el mar. Y sí, con la temperatura y esa excitación, se generan los besos y todo lo que viene después.

Serotonina

6. La epinefrina, que aumenta la frecuencia cardiaca. Pregunten a los surferos o a los aficionados al kitesurf cómo se les pone el corazón cuando piensan en coger sus tablas o sus cometas.

Adrenalina

7. Y la oxitocina, que genera apego y confianza. Y de eso sí que no hay duda. Los que nacen junto al mar viven con él dentro toda su vida y si se alejan, la morriña es una dura compañera en la distancia. Los que se acercan a la playa solo en sus vacaciones la convierten en ese lugar de ensueño en el nacen esos recuerdos especiales y de ahí que quieran volver y volver…Y volver a volver.

Oxitocina

8. O incluso, según las investigaciones, el primer beso genera feniletilamina, que describen como una anfetamina potente y rápida que estimula el sentimiento de placer. Placer es una cerveza muy fresquita con los pies mojados en la orilla del mar. Eso es también como una droga. Y sí, el mono de playa también existe.

Feniletinamina

Jesús de Gándara, autor de El Planeta de los besos, asegura que buena parte de nuestra felicidad depende de la cantidad de besos que nos dan o damos. Como si el ser humano estuviera programado para eso, para querer y necesitar besos. Y nosotros en Deplayeo sabemos que, de la misma manera, otra parte de esa felicidad depende de las veces que podemos disfrutar del mar y de lo que se genera a su alrededor.

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